Odio las despedidas

Odio las despedidas de personas que han trabajado codo con codo contigo y que la vida misma hace que desempeñen su trabajo profesional en otro sitio. Después de 14 años llevando el gabinete de prensa de uno de los hospitales más grandes de España, el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Eva Arana se despide.

Este centro la vio nacer profesionalmente hablando. Si a los 23 años terminó la carrera, a los 24 ya estaba en el hospital. Y se dice pronto que hayan transcurrido 14 años desde entonces. Cuánto la van a echar de menos en el Virgen del Rocío y cuánto os echará en falta Eva. A todos: desde el último residente que acaba de poner un pie en el hospital hasta el profesional sanitario con más años a sus espaldas, desde la limpiadora hasta el celador pasando por el personal de mantenimiento y los grandes gestores del centro.

Si como persona es genial, como profesional ni os cuento. Estaba enamorada de su trabajo, era una amante de su profesión, le gustaba lo que hacía. Siempre estaba al teléfono, dispuesta a atenderte aunque la llamada fuera poco oportuna. Simpática, alegre y pendiente de todo. A ella le debo toda la ayuda que me ha prestado en los inicios de mi andadura profesional, gracias Eva.

Nada más entrar por las puertas del Edificio de Gobierno salía en mi busca casi siempre con un ejemplar de Diario Médico bajo el brazo y una sonrisa de oreja a oreja cuando veía que alguno de sus médicos salía en sus páginas. Siempre ha tenido un gran aprecio a los profesionales de este complejo hospitalario y reconocía la magnífica labor que desempeñaban y lo dispuestos que estaban a todo. Solo con verte a ti, Eva, ¿cómo no iban a estar deseando ayudarte en lo que necesitaras?

Cuando nos conocimos por primera vez, hace casi dos años, te viste reflejada en mí. Las dos empezamos prácticamente con la misma edad e igual de perdidas en el apasionante mundo del periodismo sanitario. Éramos unas polluelos y hoy en día, ¿quién lo diría, verdad? Gracias Eva por todos tus consejos, por tu infinita paciencia y por tanto cariño que me has mostrado en este tiempo que llevo trabajando codo con codo contigo. Te puedo decir que siempre has tenido palabras de agradecimiento hacia mí como persona y como profesional, pero hoy te las devuelvo porque eres una profesional como Dios manda de pies a cabeza y una madraza, no solo con tus dos hijos, sino con todo el mundo que se cruza en tu camino. Da gusto trabajar con gente con tú y haber experimentado que nos hemos coordinado a la perfección gracias a nuestro empeño por hacernos entender y comunicar nuestros respectivos intereses. De hecho, más de una vez me has dicho: “Increíble, qué telepatía”.

Gracias Eva. Eres un encanto de mujer.

P.D. Nunca olvidaré alguna de tus frases célebres: “¿Qué pasa guapi?”, “para una que se te escapa, ahí estoy yo”, “no cambies (como la Tamara de eurovisión)”, “tengo otra cosilla para ti”, “besos, linda”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s