La Junta deja de pagar

Abres el periódico cada mañana y no hay día que no leas esta noticia: La Junta deja de pagar; el impago de la Junta de Andalucía; desde el pasado mes de octubre la Junta dejó de abonarles; la Junta no paga a los letrados; la Junta no paga a los colegios; y la última: la Junta ha dejado de pagar el catering de una residencia de ancianos de Bellavista (Sevilla). La Junta está pasando por los peores momentos de su historia (si es que no ha estado así siempre) y los titulares se están cebando con ella. Pero no veo ningún artículo que haga referencia a ¿qué pasa cuando la Junta no puede hacer frente a sus deudas? ¿Quién se encarga? ¿Se encargará algún ente público o privado o el Gobierno de España? ¿Habrá que sentarse a esperar a que reciban ese dinero de un alma caritativa? Los ciudadanos tienen derecho a saber y a estar informados. ¿Qué va a pasar a corto y a largo plazo? ¿Qué otras opciones hay (si las hay)? ¿Qué podemos hacer? Esto de las deudas es una cadena. Tú no me pagas y yo no puedo pagar, con lo cual, los servicios dejan de prestarse y puede que quizá acaben desapareciendo puestos de trabajo. No es ninguna tontería que la Junta no pueda pagar. Este negocio llamado Junta de Andalucía es lo menos rentable que he visto nunca, ni lo será por mucho que salgamos de esta crisis económica. Pero la rabia es que no es rentable, pero tampoco cierra (como cualquier negocio). Estará endeudada siempre, en época de bonanza y en época de apretarse el cinturón. Es más, tienen una forma de apretarse el cinturón un tanto curiosa: siguen poniendo en marcha proyectos cero rentables y no cierran aquéllos que tampoco sirven. ¿Pero quién gestiona el dinero allí dentro? Como esté en manos de los políticos o de los enchufados (que es lo más probable), apaga y vámonos. Esperemos que los impuestos de los ciudadanos se apiaden de la Junta (aunque no serán suficientes) o que el Gobierno Central haga algo, aunque sigo pensando que el problema no radica en que el dinero no llegue, sino dónde lo meten, dónde lo invierten y, en definitiva, dónde está. Ya que estamos constantemente hablando del caso Bárcenas, no está de más preguntarnos si los políticos andaluces tienen las manos muy largas y los bolsillos demasiado grandes.

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