El poder de un libro

No todos los días hablas por teléfono con alguien que te comenta que se ha leído un libro y que gracias a él ha cambiado la forma de ver su propia enfermedad. Esta chica sufre de migrañas y según ella su enfermedad es fruto de sus paranoias mentales, de creerse que le va a doler la cabeza si viaja en avión, si toma chocolate o café, si bebe en exceso o creerse que le va a dejar de doler por la simple acción de bajar la persiana y mantenerse en un lugar a oscuras y sin ruido aparente. Me decía: “Me pongo límites a mí misma, voy con la idea preconcebida de que en esa situación concreta me va a doler y entonces me duele”.

Parece que el cerebro es demasiado listo, entiende más que nosotros mismos y va por delante incluso de lo que vamos a pensar. Debe notar el estrés que desprendemos ante determinadas situaciones a las que nos tenemos que enfrentar, en ocasiones con miedo, como la migraña. El libro vende la idea -me contaba esta chica- de que si te olvidas de tu migraña, ella se olvidará de ti. Como si de un eslogan se tratara, viene a decir que todo es psicológico y con no pensarlo no tiene por qué pasar nada. Así de fácil.

Un paralelismo con la sociedad actual. Lo mejor para que la vida no nos ahogue es no tener conciencia. Una vez me dijeron que si no quieres que algo se sepa ni lo pienses. Pues aquí pasa lo mismo. La migraña es una enfermedad, supone un problema para muchas personas. Solución: la migraña es una invención de la mente. Si no pensamos en ella, si nos olvidamos de que existe, viviremos mejor, en paz, y podremos hacer vida normal. ¿Pero realmente se afronta la enfermedad o se huye ella?

Un conjunto de palabras forman un libro, un conjunto de síntomas dan lugar a una enfermedad. Lo que está claro es que el poder de un libro no cura una enfermedad.

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