Hay vida más allá de las sociedades científicas

Se acerca el Día Mundial de… De lo que sea, da igual, porque siempre habrá alguna sociedad científica que tenga algo que decir sobre ese día, la prevalencia de la enfermedad, los síntomas, su diagnóstico y tratamiento. Qué bonito es el empaquetado del mensaje que hace que las palabras suenen bien y todo. Esas palabras prácticamente son las mismas de una año para otro, con la única diferencia de que salen de bocas diferentes, pero en el fondo sirven para alabar la labor de la sociedad científica en la lucha contra esa enfermedad y para el autobombo: Pero qué bien hacemos las cosas, cuánto estamos investigando y qué resultados más positivos estamos teniendo (que puede que estén inflados por ellos mismos, para quedar mejor de cara a la sociedad).

La realidad de la vida es que la gente no quiere ver, leer o escuchar siempre lo mismo. Cualquier enfermo que esté “celebrando” el Día Mundial de su enfermedad quiere resultados reales, tratamientos efectivos y comprobar que se está haciendo algo más que vender la moto. Y lo que más llama la atención es que los medios tengan a las sociedades científicas como si de la Biblia se tratara. Lo que digan las sociedades científicas no es Palabra de Dios. Puede que sean expertos en la materia, pero no los únicos. Siempre se les da oportunidad para dar su opinión, sin embargo, hay otros especialistas que quizá sean mejores que los que pertenecen a estas sociedades y no se les echa cuenta.

He llegado a ver, incluso, que dentro de la junta de gobierno de algunas de estas sociedades no hay ningún miembro que esté, por ejemplo, en Top Doctors (referente de los doctores de primer nivel en España). Entonces, ¿qué voz habría que darles? Más bien habría que acallarlas, porque no son referentes de nada. Hay vida más allá de las sociedades científicas. El reto, como medio de comunicación, no es publicar lo que ellos dicen, sino contrastar e incluso realizar una labor de investigación para ver qué otros médicos de España o de mi localidad en cuestión están con tratamientos e investigaciones punteras. Porque no todos los médicos que pertenezcan a una sociedad científica son los únicos que investigan sobre una enfermedad. Por lo tanto, lo que un paciente ansía es encontrar tratamientos efectivos y conocer por dónde están yendo los avances. Y esta información no la facilitan estas sociedades.

Carmen Cáceres Calle